LA PUNTUALIDAD

Como todo en este mundo, ser puntual o impuntual dependiendo de quien seas, estará bien visto o no, pero como todo lo que nos van imponiendo es aceptado por” los de a pie”, sin percatarnos de su injusticia.

Parece ser que está de moda esperar por los que se consideran importantes, porque si tú vas al médico y el médico llega tarde, o no ha terminado con el paciente anterior y tienes que esperar media hora, te aguantas y no se te ocurre, por regla general, regañar al medico porque ha tardado mucho con el paciente anterior, a pesar de que tu, para ir a tu medico, debes de pedir cita, y en ella no solo te dice el día sino la hora a la que te va a atender, esa que casi nunca coincide con la realidad.


Si eres tu el que llegas tarde y tu turno ya ha pasado además de que es probable que te hagan esperar hasta el final, es probable que el medico te diga algo o al menos desapruebe tu comportamiento con una mirada seca, y por supuesto no existe ninguna disculpa valida.

Si vas a algún espectáculo público, al cine por ejemplo, tienes que comprar una entrada donde dice la hora a la que comienza la película, pero es raro que empiecen los traileres a esa hora, y ya sabes que la película en si, comienza unos 15 minutos después de la sesión, porque antes nos anuncian un montón de películas y otras cosas.

Hace poco fui a ver a Faemino y Cansado, con unos colegas, para sacar una buena localidad tuvimos que hacerlo dos semanas antes y aun así no conseguimos una mesa, estuvimos en la cola del local, dos horas antes de que empezase el espectáculo para situarnos en un buen sitio de pie.

-Que no entiendo como se pueden vender localidades de pie, en un local donde hay mesas para cenar. Dentro de poco cenaremos de pie en un restaurante, como si tal cosa…

Los humoristas llegaron al teatro casi una hora antes de que empezase su actuación, a pesar de ello nos tuvieron media hora esperando, la misma impuntualidad tienen los artistas de circo, y dentro de los mas impuntuales dentro de los espectáculos son los que hacen conciertos, que no se porque motivo nos tienen de pie a veces mas de media hora.
Yo estaba convencida, que los actores de teatro éramos mas formales pero hace unos meses fui a ver a una compañía de teatro, que no era Barbieri (que es puntual) y comenzó 15 minutos después de lo que estaba anunciado.

Los toros y las misas son en la actualidad los más puntuales, siempre que las misas, no sean del camino catecumenal, que son de lo mas impuntuales que conozco junto con los cantantes de rock.

Sin embargo hay un exceso de celo por la puntualidad en los trabajos, hacia los curritos.

Como los directivos, jefes y jefecillos pueden permitirse el lujo de entrar y salir cuando quieran sin cortapisas, esto no va con ellos, pero como también les gusta que se note su mando, exigen que los curritos lleguen puntuales, de tal forma que en algunos trabajos dan premios de puntualidad y en otros usan la impuntualidad como tapadera para los despidos improcedentes.

En algunas empresas te permiten unos 15 minutos de cortesía, pero los más opresores, si llegas 5 minutos tarde y no eres el director, su primo o su cuñado o su felpudo, te dan la bronca.
Casi todas las empresas, tienen un reloj de fichaje, que generalmente, se puede manipular por el departamento encargado de controlarlos, y claro a veces puede que no estés seguro de si has llegado 20 días tarde o 25.

Siempre esta esa doble moral que nos acompaña, según quien seas, lo que valgas, así puedes actuar y estará bien o mal visto de acuerdo con el estatus.

Así que ya sabes, si eres medico, actor, humorista o jefe puedes llegar cuando quieras, si eres paciente, publico o empleadillo procura llegar media hora antes a todas partes.

Pero siempre estaremos dispuestos a protestar por ello.

2 comentarios:

Enrique Gallud Jardiel dijo...

Yo he sido simempre muy puntual y lo único que he conseguido es pasarme media vida esperando a los demás.

El Escritor en el Tejado dijo...

Un profesor mío decía que aunque cinco minutos de tardanza parecen poca cosa, si haces esperar a 40 personas reunidas durante 5 minutos habrás hecho perder 200 minutos (40x5): es decir, te habrás adueñado por el morro de tres horas y pico de tiempo ajeno, que habrás desperdiciado.

A pesar de lo sabio de la historia, la puntualidad nunca ha sido mi fuerte.