CONFUSIONES TONTAS

Un hombre entra en una panadería:

- ¿Me puede dar dos funcionarios?

- A ver... le he dicho miles de veces que no tenemos ningún tipo de pan que se llame "funcionario",

que lo que usted quiere son "ba-gue-tes"

5 comentarios:

Joaquin dijo...

Pobres funcionarios. Si al fin y al cabo son seres que han logrado una suerte de nirvana que les permite ocuparse del mundo de las pequeñas cosas: una firma, una fotocopia, un impreso, una partida de nacimiento.
Son el sostén del estado, su estructura, y los trabajadores por cuenta propia o ajena son la entidad financiera.
Cuanto da de sí un funcionario, cuanto nos da que hablar.
En un país con tanto paro, los funcionarios son la envidia del barrio.
¡Viva la función púbica!
Y la función en sí misma, que mientras funcione qué más le podemos pedir.
Besos

TORO SALVAJE dijo...

Es bueno eh...

Besos.

Adolfo Payés dijo...

Un gusto volver a leerte mi querida amiga..



Después de mi ausencia.. me quedo como siempre por tu espacio..


Un abrazo
Saludos fraternos..

Joyce dijo...

Jajajaja

Me temo que la crisis desata envidias hacia los funcionarios...

Un beso!

Suko dijo...

Ya ves, con lo fácil que sería privatizar esos servicios y que los hagan trabajadores eficientes. ¿Sabías que en Alemania para servir a casi el doble de población hay muchos menos funcionarios? Y resulta que funciona mejor que aquí...