TRATADO DE LIBRE COMERCIO





EI TISA es un  acuerdo de comercio de los servicios, un tratado para privatizar  los servicios públicos.
Junto con el TTIP Y el CETA son tres acuerdos que se han confeccionado en secreto a espaldas de los ciudadanos y que supondrán para nosotros la vuelta a la esclavitud.
A los gobiernos les gusta “fanfarronear” de sus logros, y sin embargo han intentado mantener estos tratados en secreto, sabemos algo de ellos, gracias a las personas que se han arriesgado a sacar algunas cosas a la luz publica.
Dentro de los servicios públicos tenemos sanidad, transporte, enseñanza, telecomunicaciones, etc.
En el año 2012, unos cuantos países decidieron constituirse como grupo “promotor” para impulsar la adopción de un tratado multilateral de servicios. No querían incorporar a las potencias emergentes,(China, India, Brasil etc.)  y querían tener una gran relación con los lobbies del sector de servicios, es decir los grupos de presión mas importantes.
Estos 16 países, se llamaron Really Good Friends of Services ( RGF)
La Unión Europea se interesó por este grupo, y quiso formar parte de el, y así fue, quedando facultada para negociar en nombre de los 28 Estados que eran miembros en el 2013.
Estos nuevos acuerdos de comercio e inversión, otorgan poderes de tipo constitucional dando derechos a los inversores, y prohibiendo  la actuación de los gobiernos en varias áreas. 
El objetivo del TISA es la liberalización progresiva del comercio de servicios, queriéndonos hacer creer  que ésta es la vía para promover el crecimiento económico.  El texto aprobado por el Consejo de la UE, menciona la necesidad de impulsar el aumento de la participación de los países en desarrollo, a pesar de la  exclusión expresa de las potencias emergentes….

Los países no implicados en este momento, y que finalmente deban aceptar el TISA, no podrán más que asumir su contenido sin hacer valer sus particularidades.

El TISA, según el articulo V del GATS ( Acuerdo General Transporte y Servicios)  debe  cubrir todos los sectores y medios de suministro, es decir el comercio transfronterizo, el consumo en el extranjero, la presencia comercial y la propia presencia de personas físicas, etc .


Sus previsiones se orientan a eliminar las normas estatales que sean discriminatorias, es decir, que prevean un trato diferente para las empresas nacionales, impidiendo además que puedan volver a adoptarse…lo que perdamos ahora, lo perderemos para siempre.

Pero también desean el impulso de nuevas normas de regulación del comercio de servicios,  que deban ser respetadas por todos los niveles normativos estatales, desde el local al nacional, y supranacionales.

Es decir las propias empresas, serán las que decidan que es lo que se puede o no contratar, las normas serán las suyas, por lo que se reducirá  la capacidad normativa de los Estados y sus entidades regionales y locales, que comparte con el resto de tratados de “nueva generación” .

 Haremos dos mundos, el de los ricos y el de los pobres, mas diferenciados de los que están en la actualidad.

Tendremos una forma nueva ( o antigua según se mire) de vivir, los comercios serán los que gobiernen y los demás a obedecer.


Es el momento de que los sindicatos, la ciudadanía y todo aquel que le quede cordura en la sesera, rechacen con todas sus fuerzas estos acuerdos de trapicheo, que lo único que traerán en el mejor de los casos es  que nos dan de comer por trabajar gratis.